En Argentina sabemos muy bien que los palos golpistas siempre son para el pueblo...
No hay golpes democráticos... y lo que les está sucediendo a los hermanos hondureños nos importa... aunque la vieja gorila de la Legrand diga lo contrario.
Si la Noche de los Bastones Largos significó el comienzo del silenciamiento y destrucción de la universidad pública, la política neoliberal de los 90 hacia la educación superior es la continuidad de la desarticulación de su función social y la consolidación de modos fragmentados de pensar y hacer.
“Voces y silencios en la universidad pública” es una iniciativa de un grupo de docentes, estudiantes, no docentes, artistas que consideran necesario poner en conocimiento y cuestión algunos aspectos de la vida y dinámica de la Universidad Pública. La propuesta está concebida como una serie de acciones que incluye desde articulaciones institucionales de espacios académicos y no académicos, actividades extra-académicas (charlas debates, proyección de películas, elaboración de materiales de difusión) hasta intervenciones urbanas (con diversas expresiones artísticas) que articulan pasado, presente y futuro.
La relación del pasado represivo de “La noche de los bastones largos” con el presente incierto de la universidad pública, está articulado por narrativas que disputan el sentido de la misma, el horizonte hacia donde avanzar, los actores con los cuales trabajar. Wallerstein sostiene que “Solo se puede narrar verdaderamente el pasado como es, no como era, ya que al rememorar el pasado es un acto del presente, hecho por hombres del presente y que afecta al sistema social del presente”, es en este sentido que a la universidad pública hoy es necesaria pensarla en el marco de los conflictos que hoy la ponen en tensión, como por ejemplo, para qué y para quién se produce conocimientos, quién financia, quién regula, qué profesionales se forman, para qué país, para qué ciencia.
En las memorias de la universidad están latentes la reforma del 18, el cordobazo, el mayo francés y otros tantos acontecimientos que significaron momentos políticos en que a la universidad se la pensó como protagonista de los procesos políticos que se desataban, pero también está latente la noche de los bastones largos, que lejos de ser un incidente policial o un episodio aislado de autoritarismo militar, representó la dislocación de la universidad pública respecto del país y la sociedad.

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Anillos de ceniza
ResponderEliminarA Cristina Campo
Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.
Alejandra Pizarnik
lindo poema que nos hizo acordar a esto...