domingo, 27 de septiembre de 2009

Consejo Interuniversitario Argentino: CIN vergüenza y CIN dignidad

Por Sergio Cristani Especial para UNO (*)


Los bastones largos del general Onganía se presentan de distintas formas en la universidad argentina. Están vigentes, por ejemplo, en la supresión o dilución del pensamiento crítico. En la autocensura. En la ausencia de presupuesto genuino y en la presencia de partidas con destinos delimitados. En la aceptación de “donaciones” enmascaradas bajo la figura de “responsabilidad social empresaria”; o en la firma de un convenio con una multinacional que orienta, confidencializa y privatiza el conocimiento y la información públicas.
El bastonazo reciente lo dieron los rectores que integran el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), al aceptar y repartir por segunda vez, sin debate y sin culpa, dinero contaminado.
La universidad reformista del 18 no se limitó al ingreso irrestricto y gratuito, sino que también preservó su autarquía y autonomía frente al capital privado y las corporaciones extranjeras.
A más de nueve décadas de aquella gesta, el debate que comienza a florecer tibiamente a partir del reparto de los fondos mineros refleja que la crisis de nuestra universidad no es sólo presupuestaria y financiera. Es mucho más profunda que las miradas monocromáticas y administrativistas que no ven más allá del rojo de las cuentas.
Bastones largos y dictadura cívico militar mediante, a partir de 1990 muchas universidades, al igual que leyes y políticas gubernamentales, se articularon funcionalmente a demandas de empresas privadas y a necesidades del mercado. Estas nuevas lógicas se fueron introduciendo en los diseños curriculares, en la orientación de investigaciones, en el patrocinio de actividades académicas y en proyectos de extensión.
A medida que el presupuesto oficial para la academia se achicaba, crecía la proveeduría de servicios que poco y nada tienen que ver con la democratización, transformación e inserción social que se reclama y espera de esta institución pública. Así, muchas universidades terminaron priorizando el propio producido en desmedro de la producción propia.
Pero no todo pasa por números, cifras y cuentas. El debate que se insinúa en el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), al igual que en distintas facultades, a partir de la aceptación y distribución de los fondos provenientes del yacimiento minero Bajo de la Alumbrera, a través del YMAD, pone en contraste posiciones sobre el sentido ético, político, cultural, económico e ideológico del saber académico y científico.
Y aquí volvemos al 18 o a la década del 45 al 55 para subrayar otro elemento cardinal de aquella gesta reformista: el emparentamiento de la universidad con la sociedad. Quienes la protagonizaron comprendieron que la política, al igual que el conocimiento, no son propiedad de tal o cual, ni se transfieren desde-hacia. Todo lo contrario, se construyen y se amasan con un ingrediente esencial: el pueblo.
Y justamente fueron esas historias de sufrimientos, resistencias y aprendizajes colectivos de pueblos catamarqueños como Santa María, Belén, Andalgalá, Antofagasta de la Sierra y Tinogasta, entre otras comunidades contaminadas y usurpadas, que la mayoría del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y del Consejo Superior de la UNER no consideraron ni comprendieron al aceptar y repartir estos dineros del despojo nacional.
Los rectores y sus aliados facultativos podrán ensayar explicaciones pseudolegalistas y justificaciones economicistas, pero deberán saber que cuando está en juego la vida y la dignidad de los pueblos la universidad pública no puede aprender ni enseñar a jugar de imparcial.
Quizá esta discusión naciente sea una gran oportunidad para comenzar a caminar sin bastones, apoyándonos entre todos los que pensamos que es necesario cambiar desde los cimientos esta universidad neoliberal y mercantilista.

(*) Comunicador Social, consejero Superior por el Claustro Graduados de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Presidente de la Asociación de Profesionales Universitarios de la Comunicación. Votó contra la propuesta oficial.

“LA VIOLENCIA ES MUDA. LA VIOLENCIA ES MENTIR”


COMISION INTERUNIVERSITARIA INTERCLAUSTROS POR EL RECHAZO DE LOS FONDOS PROVENIENTES DE YMAD-LA ALUMBRERA.


El jueves 24 de setiembre el Consejo Superior de la Uner resuelve por segunda vez, por 14 votos contra 12, aceptar los fondos provenientes de YMAD-La Alumbrera constituyendo a la UNER en cómplice de un modelo de explotación que contamina, mata y expolia.

Las argumentaciones en contra de recibir estos fondos, por parte de Consejeros Superiores, de Docentes y Estudiantes que asistimos a presenciar la reunión insumieron casi 3 horas. Nunca se escucharon argumentos ni contra-argumentos de quienes posteriormente votaron por aceptar los fondos mineros.

Las intervenciones de los disciplinados obedecedores de las leyes que perpetúan la entrega de nuestro patrimonio y que condenan vidas ajenas rondaron sobre la supuesta falta de respeto que suponía aplaudir las intervenciones con las que se acordába y las (prácticamente inexistentes) expresiones de repudio a sus alocuciones La miopía valorativa les impidió considerar como una falta de respeto mucho mayor el hecho de votar sin argumentar absolutamente nada. Recién tuvimos la oportunidad de corroborar que la mayoría de los consejeros que aceptaron los fondos disponían de cuerdas vocales en el momento en que manifestaron su voto.

Cuatro Facultades (Trabajo Social, Ciencias de la Educación, Bioingeniería y Bromatología) decidieron rechazar los fondos, previa realización de asambleas y reuniones de sus Consejos Directivos. Sin embargo consejeros como el Prof. Friedrich, docente de Bromatología, o el consejero estudiantil Doratti, de la misma unidad académica, votaron por la aceptación vulnerando el mandato de su facultad, de su Consejo Directivo, de sus claustros, de quienes dicen representar.

Llamativamente además resultaron las ausencias de consejeros como el graduado de Económicas, Marcelo Hadad, ex candidato a diputado nacional por el partido socialista, quien en la reunión anterior se había pronunciado por el rechazo de los fondos y que se ausentó sugestivamente de esta sesión.

Otros consejeros como el mencionado Doratti o Castagnini, estudiante de alimentación, o el Consejero Docente Gerard, no participaron de las reuniones de comisión, llegando sobre la hora al plenario y por tanto no participando de debate alguno, limitándose a emitir su voto.


Dos cuestiones significativas


La primera es el absoluto vaciamiento democrático de las instancias de cogobierno de la UNER. La coyuntural mayoría de Consejeros Superiores que acordaron aceptar los fondos YMAD-LA ALUMBRERA no consideró necesario presentar sus argumentos, deliberar, fundar sus opiniones. El silencio más atroz, más irresponsable, más cínico, se opuso a las argumentaciones de quienes expusieron solicitando el rechazo del dinero. Corporativamente blindaron sus oídos, corrompiendo uno de los más importantes ámbitos de discusión el la Universidad. Ellos son los mismos que encabezados por el Rector Asueta se niegan a convocar a Asamblea Universitaria al menos una vez al año como lo dispone el Estatuto Universitario, desconocen el mandato de sus representados, resuelven a espaldas de la comunidad universitaria.

La segunda es la demonización y criminalización de la diferencia y de la resistencia a tales prácticas. Apenas concluida la sesión, los funcionarios de Rectorado pergeñan un comunicado que acusa a estudiantes, docentes, graduados y no docentes que concurrieron de ser violentos, de agresión, de “apriete”, etc, haciendo referencias al pasado tan infelices como mendaces. No hubo ninguna agresión más allá de los cánticos, aplausos o abucheos. No se tiraron piedras ni se encerró a nadie en el baño, ni a nadie se intimidó. Mas de 100 docentes, estudiantes, no docentes y graduados participaron de la sesión, si allí hubiera estado la intención de agredir ella se hubiera concretado fácilmente, por la sola fuerza del número. Miente el señor Rector de la Universidad, sus personeros y sus mensajeros. No hubo mas violencia que la del silencio, la de la imposición como fuera de mayorías conseguidas en la oscuridad, con representantes que votaron en contra de la decisión de sus representados, con ausencias llamativas, sostenidas sólo por la fuerza del número y no del argumento.

La ausencia de argumentos, el no-decir, la ausencia de discurso, de un no poder discurrir en la palabra lo que se hace y por ende hacerse cargo de lo dicho (que es hacerse cargo de lo hecho) es el motor de la violencia, de la arbitrariedad y la injusticia.

Seguiremos trabajando como hasta ahora, democrática y horizontalmente, confiados en la fuerza de la razón y de los argumentos, luchando por una Universidad democrática, con conciencia crítica y autónoma, independiente de los dineros sucios de corporaciones como LA ALUMBRERA, que pretenden comprar nuestras conciencias con limosnas conseguidas sobre la dignidad y la muerte de nuestros conciudadanos.


COMISION INTERUNIVERSITARIA INTERCLAUSTROS POR EL RECHAZO DE LOS FONDOS PROVENIENTES DE YMAD-LA ALUMBRERA.

LOS VOTOS

Sandra Arito (decana de Trabajo Social): en contra de recibir los fondos
Alfredo Busmail (estudiante de Trabajo Social): en contra de recibir los fondos
Elina Cánepa (estudiante de Ciencias de la Educación): en contra de recibir los fondos
Juan Manuel Castagnini (estudiante de Alimentación): a favor de recibir los fondos
Susana Cazzaniga (docente de Trabajo Social): en contra de recibir los fondos
Hugo Cives (decano de Alimentación): a favor de recibir los fondos
Sergio Cristani (graduado de ciencias de la Educación): en contra de recibir los fondos
Susana Daolio (graduada de Trabajo Social): en contra de recibir los fondos
Néstor Dominguez (docente de Ciencias Económicas): en contra de de recibir los fondos
José Dorati (estudiante de Bromatología): a favor de recibir los fondos
Miguel Fernández (decano de Administración): a favor de recibir los fondos
Mauricio Friedrich (docente de Bioingenieria): a favor de recibir los fondos
Héctor Gaillard (graduado de Administración): a favor de recibir los fondos
Jorge Gerard (docente de Alimentación); a favor de recibir los fondos
Rosa Gorelik (personal de rectorado): a favor de recibir los fondos
Carlos Guitar (docente de Administración): a favor de recibir los fondos
María Clara Melchiori (decana de Bromatologia): en contra de recibir los fondos
María Laura Méndez (decana de Ciencias de la Eduacación): en contra de recibir los fondos
Eduardo Muani (decano de Ciencias Económicas): a favor de recibir los fondos
Cesar Osella (decano de Ingenieria): en contra de recibir los fondos
Jorge Pascuccielo (personal administrativo): a favor de recibir los fondos
Jorge Pepe (decano de Salud): a favor de recibir los fondos
Maria Teresa Rodriguez (docente de Salud): en contra de recibir los fondos
Carlos Smith (graduadao de Agropecuarias): en contra de recibir los fondos
Elías Stang (docente de Agropecuarias): a favor de recibir los fondos
Gabriel Villanova (decano de Agropecuarias): a favor de recibir los fondos

Estuvieron ausentes:

Mirta GIACCAGLIA (docente Educación)
Pablo Andrés ROMERO (estudiante Económicas)
Marcelo HADDAD (graduado de Económicas)
Fernando BELLO (graduado de Alimentación)
Miguel GUITAR (estudiante de Administración)
Alicia LOPRESTI (docente Bromatología)

Giaccaglia, Romero, Haddad y Bello votaron por el rechazo de los fondos en la oportunidad anterior. Esa vez, Guitar y Lopresti votaron por la aceptación.

viernes, 28 de agosto de 2009

El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires aceptó el dinero de la minería y se negó al debate

Comunicado del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Se ruega su difusión


En el día de hoy, a las 9hs de la mañana, se reunió el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA), presidido por el Dr. Rubén Hallú, rector de la universidad. Uno de los temas a tratar era la incorporación al presupuesto de la suma de más de 3,4 millones de pesos (AR$ 3.470.236), fondos provenientes del emprendimiento minero Bajo La Alumbrera, de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), ubicado en la provincia de Catamarca.

En una carta del 10 de junio de 2009, enviada al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y a los rectores de todas las universidades nacionales, pedimos que se rechacen “esos fondos millonarios, por el hecho de que provienen de una actividad destructiva y contaminante, que genera cada día más violaciones a los derechos humanos de las poblaciones aledañas al mega-emprendimiento”. Si bien esta distribución de utilidades líquidas y realizadas de YMAD se hace conformemente a la ley 14.771, cabe resaltar que el espíritu de esa ley sancionada en 1958 fue totalmente alterado por la reforma de su artículo 5 durante la última dictadura militar. Además, la empresa Minera Alumbrera Ltd. que explota el yacimiento está actualmente procesada por delito ambiental por la Cámara Federal de Tucumán, imputada por tráfico documental y exportación ilegal de metales, contrabando de oro, uranio y torio, e investigada por lavado de dinero.

Por todas esas razones, repudiamos fuertemente la decisión tomada hoy por el Consejo Superior de la Universidad, de aceptar ese dinero manchado de sangre. Sólo hubo tres votos en contra (de Federico Schuster, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, y de los dos consejeros estudiantiles presentes, Mariela Solesio y Mariano Blumenfeld), y una abstención (de Pablo Pazos, representante de los graduados).

Con esta decisión, las autoridades de la Universidad de Buenos Aires prefirieron recibir fondos generados por una actividad que perjudica gravemente a las condiciones de vida de las poblaciones de varias provincias del norte argentino, en lugar de pronunciarse en defensa del interés del pueblo como debería hacer toda institución pública.

Más grave aún, el Consejo Superior se rehusó a todo debate abierto. Por votación, se le negó la palabra a mi asesora que había ido a la reunión en representación mía, con la intención de informar al Consejo Superior sobre diversos aspectos relacionados a esta explotación minera, y presentar los argumentos en contra de la aceptación de ese dinero. También estaban presentes miembros de asociaciones estudiantiles y jóvenes investigadores de la UBA que tampoco pudieron hablar.

Por otro lado, cabe destacar que incluso los consejeros a favor de la aceptación de los fondos reconocieron que se necesitaba ampliar las informaciones acerca del impacto provocado por esa empresa minera, principalmente en cuanto a la contaminación ambiental que provoca. Varios pidieron que la resolución vuelva a la comisión de presupuesto (proposición rechazada por 13 votos contra 9). El decano de la Facultad de Ciencias Sociales propuso que se crease una comisión formada por investigadores de las distintas disciplinas, ya que la mega-minería afecta todos los aspectos de la vida del pueblo. A través de la voz del consejero estudiantil, ampliamos la propuesta de Federico Schuster pidiendo que se organice un debate público, y que de formarse dicha comisión, que su composición incluya también a miembros de la sociedad civil: organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y ambientalistas, asambleas ciudadanas y poblaciones afectadas. Esas diferentes alternativas a la aceptación de los fondos ni siquiera fueron sometidas al voto.

Esta actitud de la gran mayoría de los miembros del Consejo Superior es altamente condenable. Recordamos que las universidades públicas deben actuar en defensa del bien público y estar al servicio de los ciudadanos. Las universidades públicas, y sobre todo una de gran renombre como es la UBA, tienen el deber de abrir sus puertas al debate de tales temas de suma importancia, para definir el modelo de país que queremos.

Reiteramos nuestro fuerte repudio a la aceptación de los fondos de YMAD por parte de la Universidad de Buenos Aires, y condenamos la actitud de su Consejo Superior de negarse al debate.


Buenos Aires, el 26 de agosto de 2009


Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

sábado, 15 de agosto de 2009

Presupuesto por conciencia empresarial… viva el capital?

Por Mati PUA

Lo que está en discusión es el sentido de la universidad… es para todos o es para algunos.

Los efectos de las políticas de los 90 -la ley de educación superior, el pacto global de responsabilidad social empresarial por la ONU, etc- propició el marco legal para legitimar un causal de capital privado hacia la educación pública. El chantaje gubernamental (el Estado subordinando a los intereses del mercado) castiga el presupuesto genuino de las instituciones educativas dejándola sin posibilidades materiales para sostener practicas pedagógicas proyectadas en el tiempo o espacios para trabajos de investigación, ni provocar algún impacto social transformador.

Convencidos de la eficiencia de la racionalidad capitalista, se habilita la figura de la Universidad Autofinanciada, que cae con la bendición de “es lo mejor que puede hacer” (no hay plata… pero hay quien tiene y puede poner la lata para que esto siga funcionando, obvio que el sistema no se discute mas, porque gracias al sistema seguimos existiendo!)

La autarquía atenta contra la autonomía. La educación parece ya no ser un derecho de todos, sino una posibilidad de acceso para los que logran autosustentarse… no queda otra, la producción de conocimiento se subordina a las exigencias del mercado, porque hay que ser rentable.

Para que estas palabras dejen de hablarnos (rentabilidad, competitividad, financiación, acceso, etc.) todos por la educacion!

Por una Universidad Pública de todos para todos.

…a la minera Bajo la Alumbrera, al capital privado, al Estado indiferente… Say No More

viernes, 14 de agosto de 2009

Novedades desde Ingeniería de la UNER


Por Diego Fainstein


Hola, recién llego de Oro Verde y es tarde como para detallar lo sucedido, así que seré breve. El tema de los fondos de La Alumbrera se discutió último en una reunión que duró como 7 horas. Con un grupo de docentes y estudiantes nos hicimos presentes cuando se comenzó a tratar el tema y pudimos escuchar la lectura de la nota que presentó el Proyecto de Extensión que co-dirige Tercy Navarro con una temática relacionada con este problema. Después el Consejero Docente Nicola Siri leyó la nota que presentamos nosotros (contundente), avalada por la firma de unos 10 docentes. Posteriormente el decano Osella sintetizó lo sucedido en la última reunión del Consejo Superior, mencionó la distribución de fondos definida e hizo notar que en esa oportunidad no había habido disenso respecto de la contaminación generada por la explotación minera ya que en ese tema acordaban el despacho de mayoría con el de minoría, y que la diferencia de posiciones tenía que ver con otras cosas (respetuosamente lo titularía "pragmatismo y exculpación").

La sumatoria de las notas presentadas, la argumentación de Nicola Siri y la sólida posición del claustro estudiantil (que merece un detalle más largo, un orgullo escucharlos) logró lo inesperado: que ni siquiera se expresara moción alguna por la aceptación de los fondos (a pesar de que algunos Consejeros parecían contrariados por el rechazo a estos dineros). Hubo alusiones a que el Tesoro Nacional también incluye fondos impugnables (como el regresivo IVA), referencia a que nos va a pasar como con el Fomec que nuestra facultad terminó aceptando demasiado tarde, recordatorios de la aceptación de financiamiento para proyectos de investigación también reprobables y expresiones aludiendo a que con el rechazo no logramos nada en contra del saqueo contaminante. Sin embargo, por cantidad y calidad, se impusieron argumentos políticos que es muy emocionante escuchar en una reunión del cuerpo directivo: la necesidad de que la Universidad exprese su independencia con este rechazo sin desconocer sus profundas necesidades económicas, lo cual significa para mi significa una defensa de la dignidad (no nos vendemos por unas monedas) y del papel que le corresponde tener a la Universidad.

En resumen, se rechazaron los fondos, se solicitará al CS que revea su decisión y se convoca a una asamblea interclaustro para el 26 de agosto con el objeto de tratar el tema de los fondos mineros por la mañana y el presupuesto universitario por la tarde. Si no hubiese estado ahí, no lo creería! Saludos,

Diego

viernes, 31 de julio de 2009

Minería contaminante ¿sabes lo que es? por actores famosos

Clip explicativo sobre la actual modalidad de minería practicada en Argentina y en el mundo.

“Haber hecho actividad sindical en el INTI era mi gran culpa”


Recuerdos sobre el desarrollo tecnológico y la actividad sindical
bajo la sombra de la dictadura

Lic. Irene Alanis, Coord. de la Unidad Técnica Electrodeposición de
INTI-Procesos Superficiales.


Apenas a un mes del golpe de estado de Onganía (28/06/66), la salvaje represión policial a profesores y alumnos dentro de la facultad, conocida como “La Noche de los Bastones Largos” le cambió la vida a la gente de Exactas, al punto que muchos investigadores y docentes tuvieron que emigrar.
Después comenzó la larga resistencia civil y con el tiempo llegó el Mayo Francés, el Cordobazo, el Rosariazo, Allende en Chile. En ese ambiente de movilizaciones y esperanzas populares, los emigrados comenzaron a volver. Entre ellos, David Schiffrin, Carlos Ventura D’Alkaine, Roberto Fernández Prini, que eligieron volver al INTI. ¿Por qué? Porque querían poner su conocimiento al servicio del desarrollo nacional y pensaron que el INTI era el lugar desde donde un científico podía ayudar.

En 1972 David y Carlos crean las bases del Sector Electroquímica Aplicada. El objetivo era hacer asistencia técnica, investigación y desarrollo al mejor nivel científico. Nuestros clientes más importantes eran las empresas del estado, recuerdo por ejemplo a Agua y Energía con el tema de corrosión y protección en las centrales hidroeléctricas, o a SOMISA y los problemas en la línea de hojalata.
Lo interesante es que hacíamos la asistencia técnica, el diagnóstico y las recomendaciones, pero en el camino, alguno de nosotros se ponía a estudiar el efecto de la corriente alterna en la morfología de los óxidos del hierro, se reproducía en el laboratorio, se elaboraba una teoría, se desarrollaba un equipo para determinar la concentración de oxígeno a las diferentes profundidades de la represa; otros estudiaban la electroquímica del estaño… se publicaban resultados en revistas técnicas y se participaba en congresos. Como faltaban conocimientos específicos en el área de pinturas, Carlos viajó a Europa y visitó los centros de punta en ese tema; cuando volvió, de a poco se fue desarrollando un equipo de profesionales especializados, que no sólo podía especificar los esquemas adecuados para proteger las compuertas de una Central Hidroeléctrica, sino que además estudiaban, por ejemplo, los mecanismos de difusión en membranas.
En 1972, aún bajo la dictadura del Gral. Lanusse, comienza el proceso de organización de la Seccional 10 INTI-UPCN. Una asamblea de personal decide nombrar un delegado reorganizador y la afiliación masiva a UPCN; además se formó una lista única con los delegados de cada departamento y dependencia. El funcionamiento era democrático: la dirección política era ejercida por la Asamblea de todo el personal y por el Cuerpo de Delegados, siendo la Comisión Directiva únicamente un brazo ejecutivo.

En el ’73, el presidente de INTI era el Ing. Jorge Albertoni, quien fue reemplazado primero por Eduardo Amadeo y finalmente por el fascista Ubertalli. Para entonces, la Seccional INTI-UPCN ya había sido intervenida, fue una intervención armada, decretada por la dirección de UPCN.
Hacia fines del ’74 el panorama era opresivo, la violencia y la muerte eran cotidianas en las calles. El 29 de noviembre, en manos de la “Triple A” es asesinado Daniel Winner, dirigente del Centro de Estudiantes de Ingeniería, que unos días antes había venido al Instituto a buscar trabajo. En el INTI, también todo era gris, con el control fascista ejercido por Ubertalli y por la intervención sindical. En ese ambiente había que tener la cabeza fría para poder pensar en defender al gobierno contra todo golpe de estado, pero teníamos compañeros suficientemente inteligentes y con visión política de largo alcance como lo había sido Winner en Ingeniería.

Y el golpe llegó al país hace 30 años y el INTI lo sufrió de la mano del mayor Remetín, con la orden de “limpiar el INTI de militantes y dirigentes gremiales”. Por telegrama se me comunicó que se rescindía mi contrato a partir del 31 de marzo de 1976 pero en la guardia me impidieron el ingreso, a mí y a los otros muchos compañeros de diferentes colores políticos, ninguno de los cuales fue desaparecido.
Posteriormente, la intervención pasó del Ejército a la Marina, en la persona del capitán Rodríguez. Más compañeros fueron echados u obligados a renunciar, entre ellos David y Carlos. En este período son desaparecidos Alfredo Giorgi y María del Carmen Artero.

Yo había tenido actividad gremial, pero ¿David y Carlos por qué? Nunca terminé de explicármelo... ¿A quién molestaban estos militantes de la “ciencia para resolver los problemas de la industria nacional”? El Sector Electroquímica Aplicada quedó descabezado y hasta dividido físicamente; algunos compañeros no soportaron la situación y se fueron yendo. Los que quedaron mantuvieron el grupo y los clientes, hasta que nuevos profesionales lo nutrieron y ahí está ahora, como INTI – Procesos Superficiales.

Como privilegié continuar trabajando en Corrosión y Protección y no conseguía dónde hacerlo en el país, tuve que viajar a Brasil. En 1982 decidí volver, e ingresé a SEGBA; pero a los tres meses llegaron “los antecedentes”, por lo cual rescindieron mi contrato. Haber hecho actividad gremial en el INTI era mi gran culpa.

Autora: Irene Luisa Alanis

Contacto: ilan@inti.gov.ar