viernes, 28 de agosto de 2009

El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires aceptó el dinero de la minería y se negó al debate

Comunicado del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Se ruega su difusión


En el día de hoy, a las 9hs de la mañana, se reunió el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA), presidido por el Dr. Rubén Hallú, rector de la universidad. Uno de los temas a tratar era la incorporación al presupuesto de la suma de más de 3,4 millones de pesos (AR$ 3.470.236), fondos provenientes del emprendimiento minero Bajo La Alumbrera, de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), ubicado en la provincia de Catamarca.

En una carta del 10 de junio de 2009, enviada al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y a los rectores de todas las universidades nacionales, pedimos que se rechacen “esos fondos millonarios, por el hecho de que provienen de una actividad destructiva y contaminante, que genera cada día más violaciones a los derechos humanos de las poblaciones aledañas al mega-emprendimiento”. Si bien esta distribución de utilidades líquidas y realizadas de YMAD se hace conformemente a la ley 14.771, cabe resaltar que el espíritu de esa ley sancionada en 1958 fue totalmente alterado por la reforma de su artículo 5 durante la última dictadura militar. Además, la empresa Minera Alumbrera Ltd. que explota el yacimiento está actualmente procesada por delito ambiental por la Cámara Federal de Tucumán, imputada por tráfico documental y exportación ilegal de metales, contrabando de oro, uranio y torio, e investigada por lavado de dinero.

Por todas esas razones, repudiamos fuertemente la decisión tomada hoy por el Consejo Superior de la Universidad, de aceptar ese dinero manchado de sangre. Sólo hubo tres votos en contra (de Federico Schuster, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, y de los dos consejeros estudiantiles presentes, Mariela Solesio y Mariano Blumenfeld), y una abstención (de Pablo Pazos, representante de los graduados).

Con esta decisión, las autoridades de la Universidad de Buenos Aires prefirieron recibir fondos generados por una actividad que perjudica gravemente a las condiciones de vida de las poblaciones de varias provincias del norte argentino, en lugar de pronunciarse en defensa del interés del pueblo como debería hacer toda institución pública.

Más grave aún, el Consejo Superior se rehusó a todo debate abierto. Por votación, se le negó la palabra a mi asesora que había ido a la reunión en representación mía, con la intención de informar al Consejo Superior sobre diversos aspectos relacionados a esta explotación minera, y presentar los argumentos en contra de la aceptación de ese dinero. También estaban presentes miembros de asociaciones estudiantiles y jóvenes investigadores de la UBA que tampoco pudieron hablar.

Por otro lado, cabe destacar que incluso los consejeros a favor de la aceptación de los fondos reconocieron que se necesitaba ampliar las informaciones acerca del impacto provocado por esa empresa minera, principalmente en cuanto a la contaminación ambiental que provoca. Varios pidieron que la resolución vuelva a la comisión de presupuesto (proposición rechazada por 13 votos contra 9). El decano de la Facultad de Ciencias Sociales propuso que se crease una comisión formada por investigadores de las distintas disciplinas, ya que la mega-minería afecta todos los aspectos de la vida del pueblo. A través de la voz del consejero estudiantil, ampliamos la propuesta de Federico Schuster pidiendo que se organice un debate público, y que de formarse dicha comisión, que su composición incluya también a miembros de la sociedad civil: organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y ambientalistas, asambleas ciudadanas y poblaciones afectadas. Esas diferentes alternativas a la aceptación de los fondos ni siquiera fueron sometidas al voto.

Esta actitud de la gran mayoría de los miembros del Consejo Superior es altamente condenable. Recordamos que las universidades públicas deben actuar en defensa del bien público y estar al servicio de los ciudadanos. Las universidades públicas, y sobre todo una de gran renombre como es la UBA, tienen el deber de abrir sus puertas al debate de tales temas de suma importancia, para definir el modelo de país que queremos.

Reiteramos nuestro fuerte repudio a la aceptación de los fondos de YMAD por parte de la Universidad de Buenos Aires, y condenamos la actitud de su Consejo Superior de negarse al debate.


Buenos Aires, el 26 de agosto de 2009


Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

sábado, 15 de agosto de 2009

Presupuesto por conciencia empresarial… viva el capital?

Por Mati PUA

Lo que está en discusión es el sentido de la universidad… es para todos o es para algunos.

Los efectos de las políticas de los 90 -la ley de educación superior, el pacto global de responsabilidad social empresarial por la ONU, etc- propició el marco legal para legitimar un causal de capital privado hacia la educación pública. El chantaje gubernamental (el Estado subordinando a los intereses del mercado) castiga el presupuesto genuino de las instituciones educativas dejándola sin posibilidades materiales para sostener practicas pedagógicas proyectadas en el tiempo o espacios para trabajos de investigación, ni provocar algún impacto social transformador.

Convencidos de la eficiencia de la racionalidad capitalista, se habilita la figura de la Universidad Autofinanciada, que cae con la bendición de “es lo mejor que puede hacer” (no hay plata… pero hay quien tiene y puede poner la lata para que esto siga funcionando, obvio que el sistema no se discute mas, porque gracias al sistema seguimos existiendo!)

La autarquía atenta contra la autonomía. La educación parece ya no ser un derecho de todos, sino una posibilidad de acceso para los que logran autosustentarse… no queda otra, la producción de conocimiento se subordina a las exigencias del mercado, porque hay que ser rentable.

Para que estas palabras dejen de hablarnos (rentabilidad, competitividad, financiación, acceso, etc.) todos por la educacion!

Por una Universidad Pública de todos para todos.

…a la minera Bajo la Alumbrera, al capital privado, al Estado indiferente… Say No More

viernes, 14 de agosto de 2009

Novedades desde Ingeniería de la UNER


Por Diego Fainstein


Hola, recién llego de Oro Verde y es tarde como para detallar lo sucedido, así que seré breve. El tema de los fondos de La Alumbrera se discutió último en una reunión que duró como 7 horas. Con un grupo de docentes y estudiantes nos hicimos presentes cuando se comenzó a tratar el tema y pudimos escuchar la lectura de la nota que presentó el Proyecto de Extensión que co-dirige Tercy Navarro con una temática relacionada con este problema. Después el Consejero Docente Nicola Siri leyó la nota que presentamos nosotros (contundente), avalada por la firma de unos 10 docentes. Posteriormente el decano Osella sintetizó lo sucedido en la última reunión del Consejo Superior, mencionó la distribución de fondos definida e hizo notar que en esa oportunidad no había habido disenso respecto de la contaminación generada por la explotación minera ya que en ese tema acordaban el despacho de mayoría con el de minoría, y que la diferencia de posiciones tenía que ver con otras cosas (respetuosamente lo titularía "pragmatismo y exculpación").

La sumatoria de las notas presentadas, la argumentación de Nicola Siri y la sólida posición del claustro estudiantil (que merece un detalle más largo, un orgullo escucharlos) logró lo inesperado: que ni siquiera se expresara moción alguna por la aceptación de los fondos (a pesar de que algunos Consejeros parecían contrariados por el rechazo a estos dineros). Hubo alusiones a que el Tesoro Nacional también incluye fondos impugnables (como el regresivo IVA), referencia a que nos va a pasar como con el Fomec que nuestra facultad terminó aceptando demasiado tarde, recordatorios de la aceptación de financiamiento para proyectos de investigación también reprobables y expresiones aludiendo a que con el rechazo no logramos nada en contra del saqueo contaminante. Sin embargo, por cantidad y calidad, se impusieron argumentos políticos que es muy emocionante escuchar en una reunión del cuerpo directivo: la necesidad de que la Universidad exprese su independencia con este rechazo sin desconocer sus profundas necesidades económicas, lo cual significa para mi significa una defensa de la dignidad (no nos vendemos por unas monedas) y del papel que le corresponde tener a la Universidad.

En resumen, se rechazaron los fondos, se solicitará al CS que revea su decisión y se convoca a una asamblea interclaustro para el 26 de agosto con el objeto de tratar el tema de los fondos mineros por la mañana y el presupuesto universitario por la tarde. Si no hubiese estado ahí, no lo creería! Saludos,

Diego